En la primera visita el cliente hace uno de los pasos más importantes y más difíciles del proceso: asistir a la visita para exponer el motivo de consulta y / o las inquietudes que le surjan. Es un acto de valentía. Los objetivos que pretendemos con esta primera visita son que el cliente tenga un primer contacto con el terapeuta, que éste, pueda recoger la demanda y establezcan conjuntamente los objetivos de trabajo (es decir, tener una propuesta de intervención).
A veces, la demanda está muy clara, pero cuando no hay un motivo claro, esta visita también sirve para identificar qué es lo que le preocupa y le ha llevado hasta aquí. A partir de aquí, se intentará crear un espacio de confianza donde el cliente podrá expresarse con comodidad, tranquilidad y sin ningún tipo de presión. La demanda puede ir destinada a uno mismo o por la preocupación hacia un tercero. Tanto en una situación como en la otra, en esta sesión el terapeuta preguntará todo lo que considere necesario para entender el caso. A veces, con una sola sesión no es suficiente y será necesaria una segunda para proponer el plan de intervención. Es en estas visitas donde el cliente y el terapeuta establecen los objetivos a trabajar.
Finalmente, todo quedará en manos del paciente y, si siente que ha encontrado su espacio de confianza en Kairós, la esperaremos para poder continuar con el resto del proceso.
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